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La villa de Ezcaray es un municipio de Comunidad Autónoma de La Rioja. Ubicado en la parte alta del valle del Oja, al suroeste de la comunidad, se localiza en el extremo occidental de la Sierra de la Demanda.
Superficie: 142,7 km2.
Altitud: 813 m. Altitud máxima del núcleo principal del municipio: 1.005 m.
Población: 2.151 habitantes (Padrón Municipal 2020).
Aldeas de Ezcaray: Altuzarra, Ayabarrena, Azárrulla, Posadas, San Antón, Turza, Urdanta, Cilbarrena y Zaldierna.
El pico más alto de la zona es el de San Lorenzo (2.271 m.), donde se ubica la Estación de esquí y montaña de Valdezcaray, construida en 1974 y remodelada en 2002.
El Alto Oja forma una comarca natural y turística de grandes atractivos medioambientales y paisajísticos. Enclavada en la parte más noroccidental del Sistema Ibérico, corresponde a un viejo macizo paleozoico conocido como Sierra de la Demanda, cuyo nombre procede de una demanda judicial por el uso de sus pastos entre dos localidades del Alto Oja.
La comarca del Alto Oja está formada por los municipios de: Ezcaray, Ojacastro, Santurde, Santurdejo, Pazuengos, Valgañón Y Zorraquín.
Esta comarca es recorrida por el río Oja, también conocido como “Glera” o “Hilera” por los habitantes de sus riberas, desde su nacimiento en las faldas del “Pico Gatón”, hasta que en Santurde y Santurdejo se abre a la llanura agrícola que no abandonará hasta confluir en el río Tirón a la altura de Cihuri. Juntos y rodeados de viñedos, vierten sus aguas al Ebro en Haro, buscando el mar.
El clima de influencia oceánica, dada la proximidad del Atlántico a la Demanda, favorece unas temperaturas extremas menores y unas mayores precipitaciones a lo largo del año, impidiendo los frentes Atlánticos el mantenimiento de la nieve a medida que avanza la primavera y suavizando las temperaturas estivales.
La influencia climática propicia la aparición de un Paisaje Atlántico, que da lugar a la presencia de hayedos en las laderas más umbrías y a robledales en las más soleadas. El bosque mixto (hayas, fresnos, cerezos, tilos, arces, serbales, olmos de montaña, robles albares, etc.) es el gran atractivo otoñal con su mezcla de colores verdes, ocres, amarillos y rojos.
Desde Posadas (una de las aldeas pertenecientes al municipio de Ezcaray), surgen los primeros núcleos urbanos en ambas márgenes del río Oja. Las Aldeas, rodeadas de praderas donde pasta el ganado, separadas por setos vivos de diferentes especies vegetales donde abunda el fresno, el avellano, sauces, majuelos, espinos, etc. Estas aldeas, algunas de ellas abandonadas, se asientan en los valles perpendiculares, formando uno de los conjuntos de la arquitectura popular más importantes de La Rioja. Las temperaturas estivales.
En los montes de la comarca encuentra refugio una extensa Fauna. Grandes mamíferos como el ciervo, el corzo, el jabalí y el lobo pueden ser vistos en alguna de sus incursiones desde las vecinas tierras castellanas. Otros mamíferos de menor tamaño también son habituales como la nutria, los murciélagos forestales, ardilla, zorro, tejón, gineta, el gato montés o el desmán ibérico, éste en peligro de extinción.
La Sierra de la Demanda es una buena reserva para la avifauna por albergar especies protegidas como el águila culebrera, perdiz pardilla, halcón abejero, aguilucho pálido, águila calzada, águila real y búho real entre otras. También si ascendemos a los collados y cumbres más altas en el otoño se puede observar el paso de aves migratorias en grandes bandos como las grullas, ánsar común, el águila pescadora o el halcón abejero.
Desde el entorno del monte Gatón desciende el río Oja que se alimenta de los numerosos arroyos que forman su cuenca alta.
A ambos lados de su cauce y en los barrancos que lo alimentan se encuentran localizadas las Aldeas de Ezcaray, llenas de patrimonio natural y arquitectura popular, con casas de tres plantas construidas en piedra de mampostería.
En la margen derecha del río Oja se encuentran Azárrulla, Zaldierna, Urdanta y Turza (y las ruinas de Altuzarra y Cilbarrena); en la margen izquierda del río Oja se localizan: Posadas, Ayabarrena y San Antón.
Altuzarra es una aldea deshabitada, la más alejada del núcleo urbano principal. Se sitúa a 1022 msnm en una zona de umbría a 3 km de Posadas. Por la aldea pasa el Arroyo de Altuzarra, afluente del río Oja.
Su topónimo tiene su origen en el euskera. Su nombre da lugar a un apellido extendido por España y Latinoamérica
En 1752 había 130 habitantes, en 1964 tan solo 15 y en 1974 quedaba deshabitada. En la actualidad mantiene una casa arreglada a la entrada de la aldea y las ruinas del resto.
Destaca un lugar llamado el Paso del Águila, aunque toda la zona presenta bellos paisajes.
La visita a la aldea, a 2 km. de Posadas por un estrecho camino, es un viaje al pasado. Casas construidas en piedra y mampostería, como es tradicional en estas aldeas serranas, una acequia que servía de lavadero junto al arroyo que lleva el mismo nombre que la aldea: Ayabarrena, todo ello es un paraíso que se encuentra entre los montes Otero y Cenáticas.
Esta aldea se encuentra muy cerca de la zona del mineral de hierro, tan abundante en La Demanda. Actualmente está casi deshabitada, si no fuera por una pareja que aquí habita durante todo el año.
Distancia: 13km.
Cómo llegar: Se sale de Ezcaray por la carretera de las aldeas. Desde la iglesia de Posadas, a la derecha, sale un estrecho camino que nos lleva valle arriba junto al arroyo de Ayabarrena hasta la aldea.
Azárrulla es una aldea de La Rioja (España), en las proximidades de Ezcaray. El término Azárrulla proviene del vasco, pues parte final de la palabra tiene el sentido de ferrería. Esto concuerda con la existencia de una ferrería de gran tradición en el siglo XIX, que luego se ha usado como central eléctrica.
En la aldea es fácil ver colmenas, vacas o huertas que sirven de medio de vida a sus habitantes, como lo ha sido durante años. También existió una ferrería de gran tradición en estos parajes en el siglo XIX. Situada en la margen derecha del Oja, se puede acceder por carretera.
El día 2 de febrero se celebra la Virgen de la Candelaria con una misa en la iglesia de Las Candelas, que se encuentra en el centro de la Aldea.
También se celebra San Antonio el 13 de junio, aunque se pasa al sábado más próximo ya que la afluencia de gente es mayor. Por la mañana se celebra una misa y se va en procesión hasta la aldea de San Antón donde permanecerá el santo hasta el año siguiente en el que la procesión se hará desde San Antón hasta Azárrulla, donde durante otro año permanecerá el santo en esta iglesia.
El 28 de agosto se celebra el día de Gracias.
Distancia: 7km.
Cómo llegar: Se sale de Ezcaray por la carretera de las aldeas y, tras pasar los cruces de Urdanta y Zaldierna llegamos al cruce de Azárrulla, situada a la izquierda de la carretera.
Cilbarrena es una de las dos aldeas despobladas de Ezcaray. Está situada en el barranco homónimo, donde además coexistieron las pedanías de San Juan y Lozalaya.
El único edificio que se conserva integro y en buen estado en la actualidad es la Ermita de San Juan, del siglo XIX, cuidada por la cofradía de su nombre.
Se celebra una romería hasta la aldea la tarde del 24 de Junio, día de San Juan, en donde se celebra una misa campestre con procesión del Santo y la Cofradía ofrece a los asistentes vino y gaseosa al terminar. La música y las cuadrillas merendando amenizan la tarde.
Atractivos:
– Cascada “El Chorrete” a 500m de la aldea siguiendo la senda que cruza la campa de la ermita se encuentra en el lecho del barranco el denominado “Chorrete” una cascada de 6m de altura de gran atractivo.
– Ruinas de la aldea: En Cilbarrena pueden verse las ruinas de las casas que formaron la aldea, sus calles y el pilón.
– Restos del Priorato de Ubaga: A la entrada a este pequeño valle, junto al rio se encuentran los restos del priorato de Ubaga, un pequeño monasterio de origen románico donde sus monjes en la edad media acostumbraban a repartir habas como acto de caridad a los pobres de Ezcaray y sus aldeas.
En la aldea se puede contemplar toda la tradición arquitectónica del valle reflejada en sus callejuelas.
Merece la pena visitar la Iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVI, intentar pescar alguna trucha en el Oja y echar un vistazo al gran edificio al borde del canal: un antiguo edificio industrial que accionaba una ferrería gracias a la rueda y al salto de agua.
Esta aldea posee la cita más antigua, que data del año 1037, donde se la denomina “Posatas”, ya que servía de posada a los pastores trashumantes que atravesaban la sierra.
El patrón de la aldea es San Juan, que se celebra el 24 de junio con misa, procesión, aperitivo y chocolatada por la tarde.
El 26 de agosto se celebran Gracias, con misa, cabezudos, aperitivo, juegos para los niños y, por la noche, verbena.
Distancia: 10km.
Cómo llegar: Se sale de Ezcaray por la carretera de las aldeas. En puente Erma, poco después de pasar Azárrulla, la carretera pasa a la margen izquierda del Oja protegida en sus costados por los muros vegetales que cierran los prados. Llegamos a Posadas.
Casi enfrente de la aldea de Azárrulla, y en la margen izquierda del Oja, se encuentra la bonita aldea de San Antón, por la que discurre el arroyo “Rogaldía”.
Cuenta también con su iglesia, de construcción rural, dedicada a San Antonio.
Se pueden ver en las laderas entre las que está situada la aldea, las entradas de las galerías de las antiguas explotaciones de mineral de hierro.
Han sido varias las explotaciones de hierro conocidas en Ezcaray, siendo las de San Antón una de las más importantes.
Distancia: 8km.
Cómo llegar: Se sale de Ezcaray por la carretera de las aldeas y, tras pasar los cruces de Cilbarrena y Zaldierna llegamos al cruce de San Antón, situada a la derecha y justo enfrente de Azárrulla.
Turza es una de las siete aldeas habitadas de Ezcaray.
Enclavada en el corazón del valle que lleva su mismo nombre, en un entorno natural idílico, conserva sus casas de arquitectura tradicional de piedra roja típica de la zona.
Actualmente cuenta con una población de 9 habitantes y en la aldea existen casas rurales que ofrecen al destinatario tranquilidad y un entorno de montaña envidiable.
Se puede acceder hasta la aldea mediante carretera (7km) o bien a pie por la calzada de origen romano que une la aldea con Ezcaray.
Urdanta se encuentra situada a los pies del monte San Lorenzo y de la estación de esquí de Valdezcaray, en la confluencia de los ríos Beneguerra y Rehoyo.
Actualmente es la tercera aldea que más población tiene.
Destaca su parroquia dedicada a la Ascensión, que conserva elementos románicos, sus dos ríos que la atraviesan, el molino, sus fuentes y todas sus casas de piedra roja típica de la zona.
Posee un barrio separado del núcleo principal situado a la llegada a la misma.
Desde Urdanta nos encontramos varias sendas y rutas deportivas entre las que destaca la “ruta del sillao” un lindero con la vecina aldea de Zaldierna de piedras de sillería en lo alto de la colina que separa ambas pedanías.
Distancia: 10km.
Cómo llegar: Se sale de Ezcaray por la carretera de las aldeas, que sigue el mismo trazado de la Cañada del Oja. Un cruce a la izquierda indica la aldea de Urdanta.
Preciosa aldea cuya entrada nos sorprende por su conjunto arquitectónico del siglo XVIII, inventariado en el Patrimonio Artístico de La Rioja. Esta construcción, en mampostería y sillería con arcadas y un puente de piedra sobre el río Zambullón, da acceso a la iglesia de San Sebastián. Dicho conjunto es singular debido en parte a las murallas de refuerzo sobre el río.
Zaldierna se ganó en el pasado el sobrenombre de “Capital de las Aldeas” del Valle. La cual contaba con escuela, molino, y el horno para cocer el pan.
Actualmente se encuentra en su mejor momento de rehabilitación y conservación, para de ese modo hacerse merecedora de su antiguo calificativo. El censo actual de la aldea es de 15 personas.
El 20 de enero se celebra el día de San Sebastián, patrón de la aldea, y el último fin de semana de agosto celebran el Día de Gracias con una misa y una animada comida.
Distancia: 5 km.
Cómo llegar: Se sale de Ezcaray por la carretera de las aldeas y, tras pasar el cruce de Cilbarrena, nos encontramos, casi en la carretera, con la aldea de Zaldierna.
Tradición de origen medieval, durante la tarde noche del día 5, se queman en Ezcaray las “hogueras” o “marchas” de Santa Águeda. Las cuadrillas se juntan a merendar en torno a las diversas hogueras que antiguamente se hacían por barrios.
Esta tradición medieval rememora el reparto de las habas cocinadas con tocino que los monjes del Priorato de Santa María de Ubaga, documentado en el 110, repartían a los pobres de Ezcaray y sus aldeas. Hoy, la Cofradía de San Benito continúa cocinando en enormes calderos “las habas de San Benito” y el sábado más próximo al 21 de marzo, festividad del Santo, se ofrece a los habitantes del Valle y visitantes una ración de tan suculento plato.
Se celebran después de la misa del domingo de Resurrección. Desde la balconada de la iglesia las autoridades lanzan al aire caramelos y dinero a los niños y jóvenes que se agolpan debajo para recogerlas, ante la numerosa expectación de los mayores allí congregados.
Son las fiestas más tradicionales. Se celebran en torno al lunes de Pentecostés, siete semanas después de Semana Santa, iniciándose el sábado y terminando el martes siguiente por la noche, siendo el día grande el lunes, día de Santa Bárbara.
Destacan en estas fiestas dos aspectos, “las vueltas” al quiosco, en donde las cuadrillas bailan durante estos cuatro días de fiestas dando vueltas al quiosco al son de canciones típicas de la zona y la romería a la ermita de Santa Bárbara el lunes de pentecostés, subiendo por el “zig-zag”, senda que parte del barrio de Soleta y llega hasta la ermita.
En las campas de la ermita se celebra una misa y posterior procesión donde la imagen de Santa Bárbara (busto relicario del siglo XVII) es portada en andas solo por las mujeres. Se baila, se come y se bebe en familia o en cuadrilla, para seguidamente bajar hasta la plaza del quiosco, donde durante todas las fiestas se dan las clásicas vueltas al ritmo de la canción “¡ay, mamá, ¡cuánto me quiere mi novio!”.
El Chupinazo, la comparsa de cabezudos, degustaciones, zurracapote y las cuadrillas juntas completan el programa festivo.
La noche del día 23 la Cofradía de San Juan organiza una chocolatada popular y tras esta se organizan partidas de juegos tradicionales, como la uta o los bolos.
La tarde del día 24 se sube en romería a la aldea despoblada de Cilbarrena y en las campas de la ermita, se celebra misa y posterior procesión del Santo.
Al terminar los actos religiosos, la Cofradía de San Juan reparte vino y gaseosa a los asistentes que meriendan en cuadrillas en el entorno.
Son las fiestas más multitudinarias de Ezcaray ya que coinciden con el periodo estival y de mayor afluencia en la villa.
Se celebran en torno al día 10 de agosto. Destacan las orquestas en el Parque de Tenorio, la comparsa de gigantes y cabezudos, la feria en las inmediaciones de tenorio. Degustaciones, actos deportivos, y los actos religiosos en la mañana del día 10 completan el programa festivo.
Se celebran estas fiestas en torno al día 24 de septiembre, día de la Virgen de Allende, patrona de Ezcaray y sus aldeas. Destaca la multitudinaria procesión de la Virgen de Allende desde la iglesia hasta su ermita, recorrido las calles de Ezcaray durante la tarde del día 24, la imagen es portada a hombros en sus andas de plata y es acompañada por el grupo municipal de danzas, que interpretan a lo largo del recorrido varias danzas tradicionales, la banda municipal de música, los gaiteros, autoridades civiles, religiosas y los fieles que se acercan desde numerosos pueblos de la zona.
Otros actos que se dan en estos días de fiesta son pasacalles de la comparsa de gigantes y cabezudos, degustaciones y orquestas.
Los primeros datos del poblamiento del valle se hallan en los restos prehistóricos del neolítico encontrados en la zona: hachas pulimentadas de Ezcaray, Ojacastro y Tres Fuentes (Valgañón) donde también se localiza una cueva-habitación.
Las tribus prerromanas de los Berones y Austrigones en particular ocuparon las tierras altas del Valle del Oja, dando origen a la toponimia vascuence que se reconoce en este valle.
Posteriores hallazgos nos hablan de sepulcros y objetos de origen romano encontrados en la zona, como monedas del emperador Trajano encontradas en el pago de Balanegra (posible emplazamiento militar y civil de los romanos, dependiente de la antigua Ojacastro).
Visigodos y musulmanes poblaron esta parte del valle, pero tras la expulsión de estos últimos el valle quedó despoblado.
Fue por los años 923-924, cuando el rey navarro don Sancho Garcés I se encarga de su repoblación, asegurando su dominio para aprovechar los recursos del suelo y dándole su nombre actual.
Merced a la política repobladora de los reyes García Sánchez de Navarra (918 – 970), vascones emigrados de las montañas alavesas y navarras trajeron consigo su lenguaje y sus voces euskaras, que se conservan en nuestros días.
Las aldeas de Ezcaray tienen nombres tan eufónicos como Altuzarra, Ayabarrena, Azárrulla, Cilbarrena, Bonicaparra, Turza, Urdanta, San Antón y Zaldierna.
La primera referencia histórica mencionando Ezcaray data del año 974, fecha en la que el rey Don Sancho de Navarra dona a San Andrés de Cirueña la iglesia de Santa María de Lueñe, concediéndole comunidad de pastos con Ezcaray y Ojacastro.
El nombre de Ezcaray es un topónimo vasco compuesto por “haitz” y “garay”, cuyo significado es “peña o roca alta”. Puede hacer referencia a “la picota de San Torcuato”, peña característica en la entrada del valle y que se alza en el margen derecho del rio Oja.
En 1074, Ezcaray y el valle pasaron a formar parte definitivamente del Reino de Castilla cuando Alfonso VI anexionó toda La Rioja. Una vez que el valle dejó de ser frontera entre Navarra y Castilla los habitantes se desplazan a la actual ubicación de Ezcaray en la margen izquierda del rio Oja.
El primer documento del que se tiene constancia documental data de 1110. En él, Alfonso I el Batallador donaba al monasterio de Valvanera la ermita de “Santa María de Ubaga”, en Ezcaray”:
“Una casa quae vocitant Sancta María de Ubaho, quae est sita super Villam, quae vocitant Izcaray justa montem…”.
Este Santuario era muy venerado en el país y desde este año dependerá del monasterio de Valvanera, quien pondrá el monje de la ermita. Habitada hasta la abolición de las órdenes religiosas de España, en el siglo XIX, hoy tan sólo una humilde pared de mampostería, en el camino hacia la aldea de Cilbarrena, nos trae su recuerdo.
En el siglo XIII el Concejo de Ezcaray adquiere gran importancia; así lo demuestra el hecho documentado de que debían pagar más impuestos a la Diócesis de Burgos (35 maravedíes).
Fecha clave para la villa fue el 24 de abril de 1312, cuando, estando, celebrando cortes en Valladolid, el rey Fernando IV, el Emplazado, otorgó Fuero al Valle de Ezcaray, Ojacastro, Zorraquín y Valgañón “…para que mejor se aumente y se conserve su población…”. Por este Fuero los habitantes del valle quedaban exentos del pago del portazgo de sus ganados, mercaderías, etc., excepto en las ciudades de Toledo, Murcia y Sevilla. Dejaba a los habitantes del Valle libres de todo pecho, tributo o empréstito, excepto “cinco maravedís de moneda nueva e non más”.
Además, con el fin de favorecer la repoblación del valle, el Fuero concedía justicia propia a la villa, por lo que los malhechores que en él se refugiasen, debían ser defendidos y que la justicia no los pudiera sacar del valle. Nadie podía venir de fuera a juzgarlos.
“… es mi merced que los homes e mugeres homicianos e malfechores que se vinieren a acoger en el dicho Valle e en sus términos, sean defendidos e que ninguna Justicia non sea osada de entrar en el dicho Valle nin los pueda tomar nin sacar del, e si los quisieren sacar, que los vecinos e moradores del dicho Valle gelo defiendan e que non incurran en pena nin en calumnia por gelo ansi defender…”
El Fuero fue confirmado por el rey Alfonso XI y su esposa la reina Constanza el 14 de abril de 1326 y posteriormente por los Reyes Católicos el 26 de noviembre de 1484, aboliendo lo concerniente al acogimiento de delincuentes y deudores. En el texto de la enmienda se denomina oficialmente al territorio “Vadezcaray”.
Este Fuero fue impugnado en dos ocasiones en sus años de existencia. La primera en el siglo XV cuando el señor del Valle, Don Pedro Manrique de Lara intentó avasallar a su pueblo haciendo caso omiso del privilegio Real. Y en la segunda en 1736, cuando la ciudad de Santo Domingo de la Calzada pretendió cobrar derecho de tránsito a los mercaderes de Ezcaray. En las dos ocasiones prevaleció el Fuero que siguió vigente hasta la retirada de los fueros en 1876, tras la Tercera Guerra Carlista.
En la Plaza de la Verdura se conserva “La Argolla del Fuero”, símbolo del pasado de la villa.
Se sabe que a finales del siglo XIV el señorío de Ezcaray pertenecía a Pedro Manrique de Lara. A su muerte dejó en testamento a su esposa, Leonor de Castilla, el encargo de dar a su legítimo hijo, Pedro Gómez Manrique, Ezcaray y su valle con el mandato expreso de fundar mayorazgo con el nombre de señorío de Valdezcaray.
Fue el 13 de abril de 1477 cuando los Reyes Católicos autorizaron su creación por una Real Cédula. Definitivamente el mayorazgo de Valdezcaray quedaba fundado el 30 de enero de 1478.
Hoy los escudos de los señores de Ezcaray blasonan la galería principal de la Iglesia parroquial de “Santa María la Mayor”.
La actividad tradicional del valle fue la ganadería lanar trashumante que se completaba con la elaboración de paños y la explotación de los recursos naturales del bosque (madera, hierro, carbón…). Las características geográficas de Ezcaray, con buenos pastos y cauces de agua facilitaron las condiciones precisas para una industria textil. Así, a partir del siglo XV, la villa de Ezcaray jugó un considerable papel en la economía española gracias a la industria textil, tal como demuestra la sentencia del pleito que el vecindario entabló en Valladolid en 1491 contra el señor de la villa y del valle, don Pedro Manrique de Lara. Según esta sentencia se autorizaba a los vecinos a teñir sus lanas donde quisieran y a edificar cuantos tintes particulares desearan. A cambio pagarían 20.000 maravedíes al año de renta al señor de la villa. Dicha cantidad nos da una idea del volumen que tenía la industria textil ezcarayense.
Otra demostración queda patente en la carta ejecutoria que el emperador Carlos V firmo en 1525. En la misma se dice que toda la lana que se producía en el valle de San Millán de la Cogolla era comprada por los vecinos de Ezcaray antes de 1510 con el propósito de trabajarla y tejerla.
A lo largo de los siglos XVII y XVIII la importancia textil de la villa era notoria en toda España, pues eran muchos los fabricantes que acudían a sellar sus paños en Ezcaray antes de que salieran al mercado, culminándose con la creación de la Real Fábrica de Santa Bárbara
En 1752, el riojano marqués de la Ensenada apoyó mediante franquicias reales la creación de “La Real Fábrica de Santa Bárbara”, en honor de la reina doña Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, de cuyo favor gozó la fábrica. Se construyeron dos grandes edificios dedicados a la manufacturación de paños y sarguetas, llegando a ser una de las mejores de España.
Poco después, en 1773, se solicitó al rey Don Carlos III el privilegio de Compañía General. Pasó a denominarse Compañía Real de San Carlos y Santa Bárbara en Ezcaray. En 1785 pasó a la Real Hacienda, hecho que supuso un nuevo resurgir de la actividad fabril de la villa. De esta época data el singular edifico de “El Fuerte” o el “Tinte”, como se le conoció en su época, que contaba con doce calderas y era incombustible.
La decadencia empezó a llegar a partir de 1808. Las consecuencias de la guerra de la independencia obligaron a emigrar a numerosos vecinos ante la falta de trabajo.
En 1845 la Real Fábrica cesó la actividad fabril. Pese a todo, a mediados del siglo XIX, existían 29 fábricas textiles que daban trabajo a unas mil personas.
Hoy, tras distintos planes de recuperación, los Edificios de la Real Fábrica acogen dependencias municipales, el Albergue de Ezcaray, el Ayuntamiento de la villa y el Real Teatro de Ezcaray, inaugurado por su Majestad La Reina Doña Sofía en 2012.
El 9 de julio de 1916 se inauguró el ferrocarril de vía estrecha Haro y Ezcaray. Se dedicó al transporte de viajeros y de mercancías entre todas las localidades del trayecto y enlazaba con las líneas de RENFE. La competencia del transporte por carretera y su condición de vía estrecha provocó su desaparición.
El 16 de enero de 1964, el ferrocarril de Haro–Ezcaray prestó su último servicio al público, después de 47 años y medio de vida. Nos quedan los vestigios de la estación del ferrocarril como recuerdo, hoy rehabilitada como servicio de restauración. También la caja de la vía que sirve para que los paseantes disfruten con las bellezas del paisaje merced a la denominada “Vía Verde del Oja” que, acondicionada, constituye un aliciente más para los numerosos visitantes.
A mediados del pasado siglo se crearon las primeras cooperativas obreras de la madera, lo que generó el progresivo abandono de las actividades agropecuarias. Hoy algunos de los productos elaborados en Ezcaray nos muestran la tradición local en la fabricación de muebles junto al de otras empresas más especializadas (fabricación de butacas de cine, teatro, etc.), que hoy conforman la vanguardia nacional y son referencia en los mercados internacionales.
Es de destacar la importancia que tiene en la zona la fabricación de tejidos como mantas, totalmente artesanales y fabricadas con pura lana, lo que recuerda la importancia que tuvo la Villa en la época dorada de la Mesta.
A finales de siglo XX y en la actualidad, el sector servicios (sobre todo el turismo) ha adquirido gran importancia y desarrollo por la presencia de la estación de esquí de Valdezcaray y también por la extraordinaria oferta gastronómica y hotelera que ofrece la villa.
La estación de esquí de Valdezcaray, se encuentra situada a 14 km. de Ezcaray. Remodeladas sus instalaciones en 2002 y con recientes equipamientos, la estación está preparada para dar cabida a 300.000 visitantes al año. Cuenta con 22 km esquiables (4 pistas verdes, 6 azules, 10 rojas, 2 negras y 2 amarillas), tres núcleos de servicios (cotas de 1550, 1620 y 1850), seis telesillas con capacidad para transportar a casi 15.000 esquiadores/horas, cañones de nieve artificial, Snow park, …
Esta estación de esquí y montaña hace realidad indiscutible el dicho:
EZCARAY TODO EL AÑO
El municipio de Ezcaray se convirtió, el 28 de mayo de 1998, en la primera población de la Comunidad Autónoma de La Rioja declarada Municipio de Interés Turístico por reunir los recursos y atractivos suficientes para que esta villa y su entorno deleiten, en cualquier época del año, a cuantos la visiten.